Las 5 fases de una pareja
¿Cómo se construye una relación de pareja?
Dos estudiosos americanos, Peter Bander y Hellen Pearson, han conseguido identificar cinco fases que llevan a dos personas a instaurar una relación de pareja y a compartir un proyecto de vida común.
De estas cinco fases no todas las parejas las atraviesan o la viven serenamente. Al contrario, pueden ser vividas con extrema dificultad. Intentamos analizarlas brevemente una por una:
Simbiosis - corresponde a la fase del enamoramiento, la que mucho definen la "luna de miel". En virtud de la fuerte atracción que se experimenta hacia el otro, en esta fase las personas aman pasar mucho tiempo juntos. Individúan en el otro la "pareja perfecta", sin defectos y dotado de cualidades. En este periodo la afinidad con el otro alcanza su cima.
Durante la fase de simbiosis se desarrolla una verdadera forma de apego a la persona, una autentica fusión con la pareja con consecuente aislamiento del mundo. A veces, es propio de esta fase el desarrollo de la dependencia afectiva patológica.Diferenciación - es una fase muy delicada en la que cada miembro de la pareja después de la idealización inicial pasa por un estado de "desilusión". Esto puede llevar a darse cuenta de las faltas, de los defectos, de los aspectos negativos (que no gustan) de aquella persona que hace un momento representaba el compañero o la compañera perfecta.
Es muy común asistir en esta fase a los primeros conflictos que al mismo tiempo representan una verdadera prueba para la pareja, visto que desde ahora tendrán que aprender a gestionarlos.
Puede suceder que al terminar esta fase, ambas partes de común acuerdo decidan interrumpir la relación, porque descubren ser muy diferentes o, al revés, aceptan las peculiaridades del otro y sienten la necesidad de seguir adelante juntos. La pareja a este punto está lista para pasar a la fase sucesiva.Experimentación - es la fase en la que cada miembro intenta afirmarse definiendo la propia identidad dentro de la pareja. Establecer un sentimiento de autonomia constituye una necesidad. En esta fase vuelve la gana de abrirse al mundo social y la estructura de la pareja se ridimensiona.
Algunas dinámicas relacionales, como la dependencia afectiva, pueden provocar momentos de tensión y conflictos. El miembro de la pareja "víctima" de la experimentación del otro miembro podría vivir esta normal afirmación de independencia con cierto grado de ansiedad.Acercamiento - después de la fase de experimentación, los miembros de la pareja se buscan nuevamente en cuanto a referencia afectiva. La pareja aprende a alternar momentos para si misma con momentos en los que cada miembro pueda seguir afirmando la propia identidad.
Por un lado se mantiene inalterada la necesidad de sentirse tranquilizado y arropado por la presencia del compañero/a, y por el otro conservar la posibilidad de que, en algunos momentos, se puede prescindir de la pareja.
En esta fase se construye la aceptación del otro o, al revés, si la pareja no ha conseguido una simbiosis sana seguida por una sana diferenciación, puede suceder que uno de los miembros de la pareja traicione la relación.Interdependencia - en esta fase los dos miembros han conseguido un equilibrio, es decir un verdadero entendimiento a nivel de pareja. Cada miembro encuentra su propio espacio de autonomia, así como los momentos de intimidad y para compartir dentro de la pareja. Surge la necesidad de definir un proyecto de vida común, el soportar al otro en los momentos difíciles es reciproco y la complicidad alcanza un nivel de estabilidad.
En fin, la vida en pareja comporta un aprendizaje constante para encontrar momentos que compartir y, al mismo tiempo, sin dejar de cultivar los propios. Frecuentemente empezamos una relación con todas nuestras buenas intenciones, convencidos de haber encontrado nuestra alma gemela. Pero, si con el paso del tiempo nos quedamos atascados en una de esas fases, la relación no tendrá bases solidas.